Decidí atacar la imagen para “Control”, haciendo un homenaje a una de esas cosas que hacíamos antes y ya no se hacen ahora: grabar cintas de casete –directos incluidos- que después escuchábamos hasta la extenuación, y para las que, al menos servidor de udes., se curraba supercarátulas que molaban un cojón con un cariño y un amol que no ponías en ningún otro objeto inanimado ni-de-coña.
Todavía tengo una caja con algunos de estos fósiles, y seguro que hay una de la Joy Division.
Después vino esta ilustración para “Furia”, la primera película con la que me empecé a oler que aquello tan bonito de que el hombre es bueno por naturaleza era un camelo de los gordos.
Y si no, que se lo pregunten a Spencer Tracy. Impactante.


No hay comentarios:
Publicar un comentario