El caricaturista norteamericano Al Hirschfeld solía decir que cuanto menos tiempo tenía para hacer un retrato, más recargado lo hacía.
Muchas veces, si uno tiene tiempo, merece la pena pensar un buen rato antes de coger el lápiz y tratar de dar con ése detalle mínimo pero inconfundible en el que está la esencia del tema que llevas entre manos.
No resulta nada fácil, y más que un buen lápiz, lo que suele venir de perlas es una buena goma de borrar.



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